miércoles, 28 de mayo de 2025

La invención de la máquina

He decidido retomar esto después de casi 12 años. 

Don't get me wrong, me encanta mi blog "profesional", pero mi cabeza necesita una salida, y sólo me quedan tantos amigos que realmente puedo atosigar con mis malestares existenciales. 

En 2011 hablaba de reinventarme, y de que quería la vida de la televisión grande y la lavadora.

Creo que... definitivamente logré reinventarme. Al menos a nivel cognitivo y emocional. 

Tengo una tele chica que ni veo y una lavadora. Un esposo, un perro y dos ratas. 

Gato sigue entre nosotros, más decrépito que nunca.

Terminé 2 carreras y tengo un empleo que puedo poner en un CV. Estoy haciendo una maestría que no me gusta, mientras intento entrar a una que me dé beca y me guste más. Quizá considere mudarme de la ciudad en un par de años...

Me encargué de construir una vida más o menos estable, que requiere de mí cierta expectativa de vida.

Sigo siendo el post adolescente que se quiere morir, pero ya menos veces por semana. Como adulto responsable me fui a buscar atención psiquiátrica y ha mejorado bastante mi calidad de vida. 

El psiquiatra me mandó con el psicólogo, pero encontrar uno decente ha sido una ordalía... creo que mejor regresaré a escribir. 

Según que escribir baja del 2 al 9% de los síntomas de depresión, ansiedad y asociados a estrés postraumático. Que es más de lo que me han servido los psicólogos so far. 

Dice mi esposo, y el psiquiatra concuerda, que tengo como receptores de cucaracha para detectar la estupidez ajena -también la propia, pero conmigo me hago güey- y que por eso es difícil que encuentre un terapeuta. 

Otros amigos lo frasean de una manera más afable, pero la idea es la misma. 

Por eso decidí mejor regresar a escribir. Por eso y porque luego que cacho teniendo conversaciones imaginarias - monólogos-  con gente, y me da penita conmigo mismo. 

Mejor escribir y no estar chingando a los demás. 

Y mucho mejor escribir que pagarle a alguien para que me dé las gracias por responder una pregunta, o que me diga que tengo cerebro de adicto, o que a huevo busque hacerme chillar. 


Tengo dos citas con psicólogos pendientes... a ver qué tal me va. Ya me andaré quejando de este lado. 

...





martes, 16 de julio de 2013

STORY OF MY LIFE


" -Nunca volveré a correr un riesgo tan absurdo.
  - No vuelvas a decir eso
-¿Qué?-

- Si no hubiera corrido un riesgo absurdo en esa grúa, jamás te hubiera encontrado. 
Los riesgos absurdos son los que dan sentido a la vida.
Yo soy de los que se arriesgan, por eso tengo tantas aventuras.

Disfruto demasiado la vida para preocuparme.

[...]

¿Qué me dices? ¿Te sientes estúpida? Yo sí. " 


miércoles, 10 de julio de 2013

Ignorance is bliss.


[A.K.A.  No preguntes lo que no quieres saber]


En realidad no recuerdo en qué momento esa frase se convirtió en un axioma para mi modus operandi en cuanto a las relaciones interpersonales. 
De familia no es.
En realidad, de mi familia (mi madre, para ser exactos) lo único que aprendí fue que "el que paga, manda" que es triste, porque no siempre puedo pagar (mucho menos ahora que estoy desempleada)y me encanta mandar, pero es legal y legal es lo que somos (o al menos lo que me gusta pensar que soy).
No sé de dónde lo saqué ni exactamente cuándo empecé a aplicarlo, pero seguro es culpa de la Roja.
El 80% de lo que soy es gracias a ella.
Ella me hizo.

Diego decía lo siguiente  "Ignorance is bliss.  It most certainly is, the problem is I'd rather know, and that really is a problem".
Por mi parte, en el campo de las relaciones interpersonales, honestamente prefiero no saber.
Y bajo la premisa de "Si existe la posibilidad de que no me guste la respuesta, lo mejor es omitir la pregunta" voy por la vida ignorante y feliz.
Principalmente porque eso te libra de un chingo de situaciones incómodas, y si no te exime de mentiras, por lo menos sí te evitas un chingo de ellas.


lunes, 20 de mayo de 2013