[A.K.A. No preguntes lo que no quieres saber]
En realidad no recuerdo en qué momento esa frase se convirtió en un axioma para mi modus operandi en cuanto a las relaciones interpersonales.
De familia no es.
En realidad, de mi familia (mi madre, para ser exactos) lo único que aprendí fue que "el que paga, manda" que es triste, porque no siempre puedo pagar (mucho menos ahora que estoy desempleada)y me encanta mandar, pero es legal y legal es lo que somos (o al menos lo que me gusta pensar que soy).
No sé de dónde lo saqué ni exactamente cuándo empecé a aplicarlo, pero seguro es culpa de la Roja.
El 80% de lo que soy es gracias a ella.
Ella me hizo.
Diego decía lo siguiente "Ignorance is bliss. It most certainly is, the problem is I'd rather know, and that really is a problem".
Por mi parte, en el campo de las relaciones interpersonales, honestamente prefiero no saber.
Y bajo la premisa de "Si existe la posibilidad de que no me guste la respuesta, lo mejor es omitir la pregunta" voy por la vida ignorante y feliz.
Principalmente porque eso te libra de un chingo de situaciones incómodas, y si no te exime de mentiras, por lo menos sí te evitas un chingo de ellas.
Principalmente porque eso te libra de un chingo de situaciones incómodas, y si no te exime de mentiras, por lo menos sí te evitas un chingo de ellas.
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